| Siempre solemos hablar
sobre qué tipo de prueba es la más complicada, la
más dura o qué es lo más difícil de
cada prueba. Algo que se discute mucho en el mundo del triatlón
es qué prueba resulta más difícil, ¿el
triatlón o el duatlón? Cada una de las especialidades
tiene sus dificultades y vamos a analizar las diferencias y semejanzas
que se dan entre ambas, dando por supuesto que la prueba más
dura y difícil de todas es el insufrible Ironman.
Lo primero que debo resaltar son las distancias más disputadas
tanto en duatlón como en triatlón, y estas son 5,
20 y 2,5 km. (carrera/ciclismo/carrera a pie) para el duatlón
sprint y 750, 20 y 5 km. (natación/ciclismo/carrera a pie)
para el triatlón sprint. Este tipo de distancias van a ser
las que más nos encontremos en la mayoría de pruebas
que se disputan a lo largo del año en toda la geografía
nacional, si bien es cierto que los campeonatos de España
se disputan sobre media distancia en duatlón (10, 40 y 5
km.) y distancia olímpica en triatlón (1500, 40 y
10 km.).
Partiendo del conocimiento de las distancias de cada una de las
modalidades dentro las especialidades podemos comenzar a analizar
las primeras diferencias más significativas, y la primera
de ellas, la más apreciable, es el cambio que supone el correr
por el nadar en la primera de las transiciones. Esta diferencia
esta marcada sobre todo por la intensidad de las dos modalidades,
es decir, en la carrera a pie (primera transición del duatlón)
la intensidad es muy alta, siempre próxima al umbral anaeróbico
e incluso por encima de éste, mientras que en la natación
(primera transición del triatlón) la intensidad a
nivel fisiológico no llega a ser tan alto, es decir, no se
suele superar el umbral anaeróbico sino que iremos bastante
por debajo de él. Este aspecto de la intensidad de ejecución
tendrá una consecuencia clave en el desarrollo de las siguientes
pruebas, como es la acumulación de ácido láctico
en nuestra musculatura. Este acumulo es mayor en la carrera a pie
que en la natación, lo que hace que los primeros kilómetros
de ciclismo en el duatlón sean más duros en esta especialidad
que en el triatlón, siendo la sensación en el triatlón
de “empezar de nuevo” cuando se coge la bici.
La primera transición viene marcada por la diferencia de
llevar neopreno en la natación o no, de tal forma que este
hecho hace la transición más lenta en el triatlón,
siendo el resto de aspectos similares en las dos modalidades como
son ponerse el casco, coger la bici y calzarse las zapatillas una
vez montado.
El ciclismo es muy similar tanto en el duatlón como en el
triatlón aunque varíe la distancia. En el ciclismo
la diferencia vendrá marcada por hecho de poder “chupar
rueda” o no, de tal forma que cuando se permite ir a rueda
el ciclismo se puede asimilar a una “escapada” de una
etapa de ciclismo en ruta dando relevos sin parar y marcando una
intensidad muy alta de carrera con medias que superan los 40 km/h.
Por otro lado en las pruebas en las que esta prohibido ir a rueda
el ciclismo se convierte en una contrarreloj individual en la que
la fuerza supera a la estrategia con diferencia y nada tiene que
ver con el poder “ir a la chepa del de alante”.
Por último, la carrera a pie tiene diferencias en cuanto
a la distancia, mientras que en el duatlón sprint la distancia
es de 2,5 km., en el triatlón sprint la distancia será
de 5 km. y esta será una gran diferencia, aunque creo que
todos estaremos de acuerdo en que la dificultad de esta última
modalidad viene marcada por el hecho de bajarse de la bici y ¡echar
a correr!
Jorge Manuel Pérez Díaz
Sección Triatlón C.C. León
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