| No sé
si buscando los puertos míticos del Tour o Giro, o simplemente
por ascender otras cimas, me ha dado durante varios años
por pedalear, unas veces sólo, otras en compañía,
por los Pirineos, Alpes y Dolomitas para poder así descubrirlos.
Pirineos fue mi primer contacto con esta “pasión por
los puertos”: Mariblanque, Aubisque, Tourmalet, Luz-Ardiden,
Aspin, Soleur….dejaron una profunda huella que me hizo repetir
en un par de ocasiones más ascendiendo otros menos conocidos:
Pierre de Saint Martín, Soudet, Troumose, Larrau, Iratí…Intentar
describir las sensaciones o sentimientos se antoja un tanto difícil,
el pintor no encontraría colores en su paleta y el poeta
palabras en la “testa”. Cada golpe de pedal nos descubre
nuevos paisajes, cada curva, profundos valles desde donde emergen
majestuosas montañas de más de 3000 metros hacia un
cielo azul del cual prende un sol justiciero que nos “castiga”
subiendo, y “calienta” poco bajando.
Colocamos el plato “chico”, subimos un diente, observamos
de reojo el perfil que nos anuncia el porcentaje a superar, y damos
bocanadas a un aire que parece ser poco por momentos, pero, allí
está, a lo lejos la efigie del cartel de la cima, pedestal
ansiado que nos muestra la altitud y el orgullo de haber sido vencida.
Tenue luz se cuela por las rendijas de la persiana, una nueva jornada
de bicicleta nos espera, esta vez en los Alpes franceses, maravilloso
entorno de cumbres aún nevadas, primavera un tanto perezosa
de verdes incipientes, coloridas flores y arroyos en torrentera.
Entre risas y ritual preparatorio, nos enfundamos en esos “trajes”
apretados, calzado rígido y casco brillante. Testigo de este
proceso, la caballería de acero, aluminio, carbono, e incluso
“tritonio”, que dice un buen amigo asturiano.
En estos escenarios se han forjado grandes relatos del Tour, el
Galibier, Izoard, Croix de Fer, Madelaine, L'Iseran, Telegraf,…nuestra
intención no es imitarlos, pero si que vamos a pisar por
donde ellos lo han hecho antes, quizás la diferencia es que
la mirada podemos descuidarla hacia los lados, parar a retratar
nuestro rodar, admirar los glaciares y disfrutar del esfuerzo al
ir ganando esas altitudes de más de 2500 metros, verdadero
cicloturismo donde se aúnan el deporte, el disfrute, el compañerismo,
el paisaje,…en fin; la esencia de la bici; experiencias, sensaciones,
o simplemente intercambiar unas toscas y parcas palabras con otros
ciclistas de diferentes nacionalidades, que sin llegar a comunicarnos,
si compartimos el entendimiento, ya por sólo eso perece la
pena.
Llega la hora de reponer fuerzas después del paso de estos
magníficos escenarios (Pirineos y Alpes), sacamos de nuestros
comprimidos bolsillos del maillot ese maná, que aún
siendo el mismo que reside dentro de nuestra nevera, en este entorno,
se convierte en majar de dioses; barrita energética o pincho
de tortilla, cada cual de aferre a sus gustos. Atravesamos en el
viaje localidades de arquitecturas exquisitas, de nobles maderas,
pizarras y piedra del lugar, buen gusto en la decoración
floral de todas las plazas y sobre todo las fachadas de los hoteles,
como invitándonos a entrar, fantasías y leyendas también
se unen al camino, con historias de sus moradores de ya algún
año atrás (“en el 70 y pico, cuando esto no
estaba aún asfaltado, paso escapado Anquetil con la cara
polvorienta y el sudor echo sangre……..”), que
en boca de estos “improvisados cronistas”, se elevan
a dioses y batallas épicas.
Cabe también destacar el respeto que existe hacia el ciclista
por el resto de usuarios de las vías, pudiera ser por cultura,
por educación, por lo acostumbrados al turismo… Sea
como fuere, no se parece en nada, con los riesgos que corremos aquí.
Entramos en Italia y nos acercamos a los Dolomitas; espectacular
franja que se puede recorrer pedaleando en Italia, Suiza e incluso
Austria, sus relieves son más abruptos que en los Alpes y
la grandiosidad de su extensión boscosa, infinitud de caudalosos
ríos y nieves perpetuas. Afrontaremos aquí los míticos:
Stelvio, Gavia, Cimas de Lavaredo, Mortirolo, Aprica, Sella, Gárdena,….
“Tornantis”,
con este vocablo, designan en Italia las curvas de al menos 150º,
su numeración descendente nos anuncia el final de cada puerto
(son como los “mojones kilométricos” aquí),
diseños de carreteras imposibles se adivinan en cada giro,
es extraño; pero decir que disfrutamos, con cada pedalada
en estas ascensiones, con los sufrimientos que conllevan hasta su
coronación; será por eso que les damos tanto valor;
nieves que reflejamos en nuestras fotografías en el alto,
aún en Julio, pero lo simplificamos a que toda dura y larga
ruta empieza con el primer golpe de pedal e ilusión.
Parece que estos colosos pueden ser sólo asequibles a unos
pocos, pero no es cierto; no lo son tanto, me explico: En León,
los puertos son cortos y pendientes relativamente fuertes (Pajares,
Valdorria, Peñón, Val del Oso, Las Portillas, Ancares,
Oencia,...), con rampas del 12, 14, 17%. En Pirineos y Alpes, estas
pendientes se reducen a un 8, 10, 12%, en Dolomitas quizás
aumenta un poco con porcentajes del 14%; pero la principal diferencia,
aparte de la altitud que alcanzan, es su distancia; son cimas que
se coronan en longitudes que van desde los 16 Km del más
corto a los 38 Km del Stelvio, con lo cual lo más importante
es la regulación del esfuerzo, no quedarnos deshidratados,
y nos descuidar la alimentación. Respecto a los desarrollos;
yendo bien entrenados con el 39 X 25 será suficiente, el
resto de los “mortales”, nos aferramos al triple plato
30 X 26, que nos permitirá llevar una buena cadencia, no
forzar en el pedaleo y así poder disfrutar y contemplar el
paisaje.
No habrá Angliru, ni Tourmalet, ni Gavia, que se resista
a un corazón dispuesto a subirlos cueste lo que cueste; y
llegar a la cima hechos papilla. Por que entonces olvídanse
ya todo, la sed, el hambre, las barritas, el “tengo los pies
cual morcillas”, el “pero ¿dónde coño
están los coches?”, el “ya no puedo más,
aquí me quedo”, o “que venga a buscarme el Dios
de los ciclistas”. Animaros y probar la experiencia, pues
estoy convencido que volveréis.
Juan Carlos Fidalgo “Vega”
|