» Salud y Bicicleta (2)

La temporada ha concluído, y los aficionados al deporte del pedal se hacen multitud de preguntas sobre las medidas a adoptar durante los meses de descanso. ¿Abandonar completamente la bicicleta? ¿Practicar algún ejercicio alternativo? ¿Cual? Veamos si los consejos desgranados a continuación sirven para desvelar algunas dudas sobre este controvertido periodo.

EL DESCANSO DEL CICLISTA

En principio, lo aconsejable es haber ido reduciendo las distancias de cada salida o entrenamiento de forma gradual en las últimas semanas; entonces podríamos decir que sería benéfico dejar el ciclismo completamente durante un periodo de dos o tres semanas, especialmente si nuestra temporada ha estado muy cargada de kilómetros. De todas formas, hay que señalar que el beneficio de dejar la bici por unos días es, a menudo, más psicológico que físico (todos acabamos un poco hartos de dar pedales), pues, desde un punto de vista científico, no hay diferencia plausible entre colgar la bicicleta por completo y seguir saliendo de forma más reposada, con ritmos de pedaleo suaves y cómodos y abordando distancias no superiores a los treinta o cuarenta kilómetros.
En todo caso, si nuestra decisión es suspender la práctica ciclista durante lo que hemos estimado como periodo de reposo, no debiéramos por ello abandonar totalmente el ejercicio físico. Los deportes que involucran en su desarollo a grandes grupos musculares -carrera a pie, natación, remo, etc.- son los más indicados para rellenar ese hueco invernal que nos deja la bicicleta. Eso sí, es conveniente comenzar de forma gradual -por ejemplo, andar en vez de correr los primeros días- a fin de evitar las molestas “agujetas”, ya que, aunque fisiológicamente nuestros pulmones y aparato cardiovascular, debido a nuestra dedicación a la bicicleta, estén sobradamente preparados, no lo están tanto los músculos y tendones que, por no intervenir directamente en el rodaje sobre la bici, no ejercitamos a menudo.
Otro aspecto destacable en la temporada de descanso es el frecuente aumento de peso. Esto es normal, ya que, con el reposo, nuestro cuerpo pasa de consumir sustratos y exprimir sus propios tejidos (grasas, glucógeno y proteínas) a almacenarlos, así que no hay problema en acumular un poco de grasa a modo de reserva, aunque lo ideal es no dejar que nuestro peso sobrepase el 5% del que tenemos en plena temporada.

 

HERNIA DISCAL LUMBAR
EN LA SOCIEDAD ACTUAL

¿Quién no ha tenido alguna vez dolor lumbar? Se calcula que siete de cada diez españoles lo han sufrido a lo largo de su vida.
Los motivos pueden ser muchos y muy variados, desde un trabajo biomecánico muy pesado, oficinistas que se pasan interminables horas delante del ordenador, amas de casa, depostistas, estudiantes, etc.
Todas estas molestias lumbares pueden tener un muy buen pronóstico en el futuro, si se trataran en el momento originario de su aparición, huyendo del “ya pasará”, ya que este tipo de problemas con su evolución se convierten en una grave patología llamada hernia discal.
Son cada vez más los pacientes que acuden a la consulta refiriendo una patología de este tipo, pero debemos entender qué es una hernia discal: una hernia discal es un desbordamiento global, regular y simétrico del disco, lo que provocará un estrechamiento del canal medular y desencadenará una sintomatología a consecuencia de la inflamación de la raiz nerviosa por la presión mecánica que se ejerce sobre la misma.
Los síntomas típicos son: dolor en la región lumbar, irradiación de tipo nervioso a lo largo de uno de los miembros inferiores, impotencia funcional, sintomatología vegetativa con malestar general, etc.
Las claves para una correcta recuperación pasan por un preciso diagnóstico a través de pruebas como la RMN (Resonancia Magnética Nuclear) y un correcto tratamiento, bien quirúrgico o bien conservador, mediante terapias como la Fisioterapia o la Medicina Manual Osteopática, ya que en un 85% de las hernias discales no es necesaria la intervención.
El paciente, a su vez, deberá cambiar hábitos posturales, con la realización de ejercicios adecuados, actividades deportivas encaminadas a fortalecer y mejorar su estática corporal (Método Pilates, RPG, Gyrotonic, etc.), control del peso corporal, cambios alimenticios, mobiliario ergonómico en la oficina, etc.

En definitiva, siguiendo un correcto tratamiento y unos nuevos hábitos posturales se conseguirá una notable mejoría y una vida más saludable.
“LA EDAD DE UN INDIVIDUO VIENE MARCADA POR EL ESTADO DE SU ESPALDA” (A. Taylor Still).


Raúl Ruiz García

El esquí de fondo es también un excelente deporte para cubrir el paréntesis otoño-invernal del ciclista.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

- Piñón Libre - Revista oficial del Club Ciclista León -