» Salud y Bicicleta (1)
Los expertos en medicina deportiva coinciden en señalar al ciclismo como uno de los mejores ejercicios para mejorar la capacidad aeróbica, fortalecer el corazón y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de cara a conseguir un óptimo equilibrio físico. Naturaleza, aire libre y compañerismo son, asimismo, factores a tener en cuenta en relación con ese otro "equilibrio" (el mental) del que tan necesitados andamos en nuestra ajetreada vida moderna.

La verdad es que en un detenido examen sobre el deporte de la bicicleta, no se aprecian más que ventajas: sobrepeso, hipercolesterolemia, diabeles, hipertensión... son algunas de las dolencias que pueden ser sensiblemente minoradas por la práctica del ciclismo. A todo ello hay que añadir que, al contrario que otros deportes, el ciclismo puede ser ejercitado a cualquier edad, ya que su práctica no conlleva movimientos bruscos o violentos; incluso pacientes de determinadas dolencias de columna o riñón pueden montar en bici, siempre y cuando sigan las pertinentes indicaciones médicas. El ciclismo es especialmente recomendable para las personas que sufren problemas articulares, ya que las sobrecargas musculares que a menudo originan otros deportes son prácticamente inexistentes en la práctica ciclista.
No obstante, tampoco se debe pensar en el ciclismo como una actividad exenta de lesiones. En orden a evitar en lo posible la aparición de éstas, es importante realizar una serie de estiramientos antes y después de comenzar el ejercicio del pedaleo. Tales estiramientos tienen la finalidad de evitar la rigidez muscular, en el caso de los realizados antes de empezar, y la pérdida de elasticidad sufrida tras una sesión de bicicleta. En dichos estiramientos se deben trabajar todos los músculos del tren inferior (gemelos, abductores, cuádriceps, isquiotibiales, glúteos), dado que son los que intervienen directamente en el rodaje sobre la bicicleta, aunque no se debe descuidar el cuello y la región lumbar.
Asimismo, una postura incorrecta sobre nuestra montura o las inadecuadas dimensiones de la misma pueden originar gran parte de las lesiones más habituales del ciclista, localizadas principalmente en las articulaciones de la rodilla. Con menor frecuencia, se ven también afectados tobillos, pelvis, caderas e, incluso, algunas vértebras, sobre todo en los ciclistas más jóvenes.
Todas estas dolencias, causadas por mala posición en la bicicleta, son más raras en ciclistas profesionales, que han perfeccionado su postura de pedaleo contando para ello con el apoyo de expertos equipos médicos y mecánicos. Por todo ello, es altamente aconsejable, a la hora de elegir nuestra máquina, dejarnos guiar por un profesional que nos indicará la talla adecuada, así como la longitud y disposición de otros elementos como sillín, potencia y bielas. La correcta elección y ensamblaje de todos estos elementos nos evitará, a medio o largo plazo, la indeseada aparición de molestas lesiones.

Tubo del Sillín: Determina la talla, y salvo que se trate de bicicletas con sloping, debe corresponder a la medida de entrepierna multiplicada por 0,65. Se mide desde el centro del pedalier hasta el eje de intersección entre el tubo del sillín y el horizontal.
Tubo Horizontal: En una bicicleta neutra debe medir igual que el tubo del sillín aunque en general suele medir 1 o 2 cm más. Cuanto mayor es su longitud más extendidos iremos sobre la bicicleta, mejorando el pedaleo en llano. Esta medida se puede compensar poniendo una potencia de mayor o menor longitud.
Vainas: Cuanto más cortas sean mejor se pedalea en subidas y más rápidamente se cambia de ritmo. Las bicicletas escaladoras tienen vainas de 40 cm o menos.
Distancia entre Ejes: Cuanto más alejados estén los ejes de las dos ruedas mayor será la estabilidad de la bicicleta a alta velocidad, aunque su comportamiento será más torpe cuando circulamos despacio o al efectuar cambios de dirección repentinos.
Avance de la Horquilla: Esta medida determina la capacidad de autoenderezarse que tiene una bicicleta. Cuanto mayor sea, más facilidad tendremos de recuperar la línea recta después de trazar una curva.
Angulo del Sillín: Partiendo de los 72 grados (neutra) podemos encontrarnos con una bicicleta escaladora -72 grados o con una rodadora +/- 90 grados. Las bicicletas de Triatlón, que necesitan mantener una cadencia de pedaleo alta, utilizan ángulos de hasta 76 grados.
Angulo de Dirección: Cuanto más se aproxima al ángulo recto, 74o más nerviosa es la bicicleta, por el contrario las bicicletas inferiores a 70o aportan aplomo y equilibrio.
La articulación de la rodilla es la que más frecuentemente sufre de lesiones en la práctica del ciclismo
 
 
 

 

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