| Los expertos
en medicina deportiva coinciden en señalar al ciclismo como
uno de los mejores ejercicios para mejorar la capacidad aeróbica,
fortalecer el corazón y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares,
de cara a conseguir un óptimo equilibrio físico. Naturaleza,
aire libre y compañerismo son, asimismo, factores a tener en
cuenta en relación con ese otro "equilibrio" (el
mental) del que tan necesitados andamos en nuestra ajetreada vida
moderna. La verdad es que en un detenido examen
sobre el deporte de la bicicleta, no se aprecian más que
ventajas: sobrepeso, hipercolesterolemia, diabeles, hipertensión...
son algunas de las dolencias que pueden ser sensiblemente minoradas
por la práctica del ciclismo. A todo ello hay que añadir
que, al contrario que otros deportes, el ciclismo puede ser ejercitado
a cualquier edad, ya que su práctica no conlleva movimientos
bruscos o violentos; incluso pacientes de determinadas dolencias
de columna o riñón pueden montar en bici, siempre
y cuando sigan las pertinentes indicaciones médicas. El ciclismo
es especialmente recomendable para las personas que sufren problemas
articulares, ya que las sobrecargas musculares que a menudo originan
otros deportes son prácticamente inexistentes en la práctica
ciclista.
No obstante, tampoco se debe pensar en el ciclismo como una actividad
exenta de lesiones. En orden a evitar en lo posible la aparición
de éstas, es importante realizar una serie de estiramientos
antes y después de comenzar el ejercicio del pedaleo. Tales
estiramientos tienen la finalidad de evitar la rigidez muscular,
en el caso de los realizados antes de empezar, y la pérdida
de elasticidad sufrida tras una sesión de bicicleta. En dichos
estiramientos se deben trabajar todos los músculos del tren
inferior (gemelos, abductores, cuádriceps, isquiotibiales,
glúteos), dado que son los que intervienen directamente en
el rodaje sobre la bicicleta, aunque no se debe descuidar el cuello
y la región lumbar.
Asimismo, una postura incorrecta sobre nuestra montura o las inadecuadas
dimensiones de la misma pueden originar gran parte de las lesiones
más habituales del ciclista, localizadas principalmente en
las articulaciones de la rodilla. Con menor frecuencia, se ven también
afectados tobillos, pelvis, caderas e, incluso, algunas vértebras,
sobre todo en los ciclistas más jóvenes.
Todas estas dolencias, causadas por mala posición en la bicicleta,
son más raras en ciclistas profesionales, que han perfeccionado
su postura de pedaleo contando para ello con el apoyo de expertos
equipos médicos y mecánicos. Por todo ello, es altamente
aconsejable, a la hora de elegir nuestra máquina, dejarnos
guiar por un profesional que nos indicará la talla adecuada,
así como la longitud y disposición de otros elementos
como sillín, potencia y bielas. La correcta elección
y ensamblaje de todos estos elementos nos evitará, a medio
o largo plazo, la indeseada aparición de molestas lesiones. |
Tubo
del Sillín: Determina la talla, y salvo que se trate
de bicicletas con sloping, debe corresponder a la medida de entrepierna
multiplicada por 0,65. Se mide desde el centro del pedalier hasta
el eje de intersección entre el tubo del sillín y el
horizontal. Tubo Horizontal: En una bicicleta
neutra debe medir igual que el tubo del sillín aunque en general
suele medir 1 o 2 cm más. Cuanto mayor es su longitud más
extendidos iremos sobre la bicicleta, mejorando el pedaleo en llano.
Esta medida se puede compensar poniendo una potencia de mayor o menor
longitud. Vainas: Cuanto más cortas sean
mejor se pedalea en subidas y más rápidamente se cambia
de ritmo. Las bicicletas escaladoras tienen vainas de 40 cm o menos.
Distancia entre Ejes: Cuanto más alejados
estén los ejes de las dos ruedas mayor será la estabilidad
de la bicicleta a alta velocidad, aunque su comportamiento será
más torpe cuando circulamos despacio o al efectuar cambios
de dirección repentinos. Avance de la Horquilla:
Esta medida determina la capacidad de autoenderezarse que tiene una
bicicleta. Cuanto mayor sea, más facilidad tendremos de recuperar
la línea recta después de trazar una curva. Angulo
del Sillín: Partiendo de los 72 grados (neutra) podemos
encontrarnos con una bicicleta escaladora -72 grados o con una rodadora
+/- 90 grados. Las bicicletas de Triatlón, que necesitan mantener
una cadencia de pedaleo alta, utilizan ángulos de hasta 76
grados. Angulo de Dirección: Cuanto más
se aproxima al ángulo recto, 74o más nerviosa es la
bicicleta, por el contrario las bicicletas inferiores a 70o aportan
aplomo y equilibrio. |
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