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Ciclismo en Pista
Son hijos de un dios menor. Tuvieron un pasado esplendoroso, pero la influencia mediática de la publicidad y los "mass-media", que apostaron por las grandes vueltas por etapas, y el "boom" de la mountain-bike relegaron a un segundo plano, respectivamente, al ciclismo en pista y al ciclo cross clásico. Hoy les rescatamos del olvido para brindarles un más que merecido, aunque modesto, homenaje.

Auténtica veterana, esta modalidad de ciclismo es deporte olímpico desde la instauración de las Olimpiadas modernas (1896). Se desarrolla en una completa variedad de disciplinas, disputadas en circuitos ovales cuya longitud habitual es de 250 metros, con curvas peraltadas de hasta 33 grados. El material rodante difiere en buena medida del habitualmente utilizado en carretera: las bicicletas son más ligeras, sin cambios ni frenos y van equipadas con piñón fijo. Vamos a dar un somero repaso a las diferentes variantes.
KEIRIN
En esta espectacular disciplina, también conocida antiguamente como "tras moto", un máximo de ocho corredores parte detrás de otras tantas motos, aprovechando el rebufo originado por éstas y alcanzando de esta manera altas velocidades. En el último tramo de la prueba, las motocicletas se apartan, dejando a los ciclistas disputar el "sprint" final.
SPRINT
Modalidad eminentemente táctica, disputada entre dos únicos corredores que se vigilan mutuamente en espera de que uno de los dos tome la inciativa. La astucia y el control de la máquina son bazas fundamentales para lograr la victoria, dándose el caso en ocasiones de que, en su recíproca acechanza, ambos contrincantes permanecen totalmente parados, en equilibrio sobre la bicicleta, durante minutos. El sumum de esta situación fue protagonizado, en 1964, por el italiano Pettenella y el francés Trentin, que tardaron más de 21 minutos en lanzar el "sprint ". En la actualidad, y en base a impedir tales demoras, el tiempo máximo permitido de parón es de tres minutos. Por sorteo, uno de los dos participantes debe tomar la delantera en la primera vuelta; esto supone una ventaja para el otro corredor, que dispone de la opción de efectuar un ataque sorpresa en un momento de distracción de su rival, situado de espaldas. Únicamente son cronometrados los últimos 200 metros de la prueba, tramo éste en el que los ciclistas alcanzan velocidades de hasta 70 km/h.
PERSECUCIÓN INDIVIDUAL
Partiendo de lugares opuestos del velódromo (meta y contrameta), dos corredores salen, cada uno en pos del otro. El final de la prueba tiene lugar cuando uno de los participantes alcanza a su oponente, o bien se cubre el recorrido total de la misma, que es de 4.000 metros para los hombres y 3.000 para las mujeres.
PERSECUCIÓN POR EQUIPOS
El planteamiento de esta modalidad es igual al de la persecución individual, con la salvedad de que en esta ocasión son dos equipos de cuatro corredores los que disputan la prueba. La compenetración entre los miembros de cada equipo es fundamental para la consecución del triunfo. Los relevos, muy frecuentes, se hacen en las curvas: el ciclista que abre la marcha en ese momento se sube a la parte alta de la pista, dejando que sus otros tres compañeros pasen adelante y aprovechando la bajada del peralte para colocarse a cola del grupo. La entrada en meta del tercer integrante del combinado marca el tiempo del equipo.
MADISON
Este evento, cuyo nombre procede del escenario donde se celebró por vez primera (el Madison Square Garden, en Nueva York), es disputado por dos equipos de dos corredores cada uno, que se relevan constantemente de forma espectacular, tomándose de la mano y catapultándose alternativamente hacia adelante. Durante la carrera, se adjudican puntos a ambos equipos. Vence la pareja que finaliza con más vueltas recorridas o, en caso de empate, la que haya conseguido mayor puntuación. Esta modalidad es también conocida como "americana".
CARRERA POR PUNTOS
24 corredores compiten en esta prueba, sobre una distancia de 40 km. (hombres) o 20 (mujeres). Cada 2.000 metros se disputa un "sprint" en el que los cuatro primeros clasificados consiguen 5, 3, 2 y 1 puntos respectivamente, puntuación que se duplica en el último "sprint". También es una carrera muy táctica, donde la colocación previa a las "volatas" es fundamental para lograr cruzar la línea en la mejor posición posible. En contraposición a la tensión existente en los momentos precedentes a cada "sprint", el intervalo entre dos de éstos suele ser más relajado, con un evidente descenso en el ritmo de la carrera. Finalmente, la victoria depende de dos factores: la distancia recorrida y el número de puntos acumulado.
OLÍMPICA
Constituye la modalidad más intensa del ciclismo en pista: dos combinados de tres corredores comienzan la prueba desde lugares contrapuestos. En cada una de las dos primeras vueltas (la carrera se disputa a tres) un componente encabeza cada grupo, empleándose a tope y retirándose tras cumplir su giro, de forma que a la tercera y última vuelta sólo llega un participante de cada equipo, que determina el tiempo.
EL KILÓMETRO
La más sencilla de las pruebas de pista. Se trata de una carrera en la que cada corredor parte por separado, completando las cuatro vueltas de que consta el evento en el menor tiempo posible. En el caso de las féminas, el recorrido es de dos giros (500 m.). El quid de la cuestión está en efectuar el recorrido lo más cerca posible del interior de la pista, al objeto de recorrer la distancia mínima posible, y regular las fuerzas para llegar al final en plenitud de facultades. El tiempo es oro en esta disciplina: las diferencias entre ganar o perder se sitúan muy a menudo en las centésimas de segundo.

EL CICLISMO EN PISTA EN ESPAÑA
La escasez de velódromos en nuestro país determina la falta de afición a esta modalidad ciclista... o viceversa. El caso es que solamente hay unas cuarenta pistas, aunque la mayor parte de ellas se encuentran semi abandonadas, en lamentable estado o acogiendo otros eventos que poco o nada tienen que ver con el deporte del pedal. Esto, unido a que la mayoría de estas instalaciones están concentradas en unas pocas Comunidades (País Vasco, Madrid, Cataluña...), deja "a la sombra" a la mayor parte del suelo patrio. No obstante, España ha dado grandes figuras al mundo del ciclismo en pista, como José Manuel Moreno, Joan Llaneras y Dori Ruano. Mención especial merece el mallorquín Guillermo Timoner que, en las décadas de los 50 y 60, cosechó varios campeonatos mundiales en la modalidad de tras moto y medio fondo.


 

 

- Piñón Libre - Revista oficial del Club Ciclista León -