» Historia de la bicicleta (3)

En las postrimerías del siglo XIX, la bicicleta estaba lo suficientemente implantada en la sociedad como para ser considerada un serio y aceptable medio de locomoción. Atrás quedaban los duros años del rudimentario celerífero, la draisiana primitiva o el inmanejable velocípedo. La revolución industrial llevó a la bibicleta una serie de mejoras técnicas que la dieron finalmente el aspecto que hoy todos conocemos.

SEGURIDAD Y ESTABILIDAD

De hecho, el nombre de "bicicleta" fue patentado en 1869 en Inglaterra, aplicado a una máquina que ya contaba con ruedas de goma maciza montadas sobre llantas de acero, y otras innovaciones no menos importantes, como los guardabarros o el buje de rodamientos. No mucho más tarde, en 1885, el suizo Renold inventó la cadena de transmisión, lo cual hizo que ya no fuera necesaria la diferencia de diámetro entre las ruedas delantera y trasera. Poco más tarde sería implementado el piñón libre, que permitía al ciclista "descansar" en las bajadas, al no requerir el contínuo movimiento de piernas obligado hasta ese momento.
Recogiendo todos estos progresos y alguno más, como los frenos, John Kemp Starley crea por esa misma época la llamada "bicicleta de seguridad", prácticamente idéntica a las actuales en lo básico, y que se extendió rápidamente por todo el mundo, reduciéndose paulatinamente su precio hasta resultar más o menos asequible para las clases trabajadoras, principales usuarias e impulsoras en aquellos tiempos del popular vehículo.
El neumático, desarrollado por Dunlop en 1888 y perfeccionado posteriormente por los hermanos Michelín y el italiano Pirelli, supuso también un notabilísimo avance en lo que a comodidad se refiere, hasta el punto de que tal invento fue adoptado rápidamente por la industria automovilística. Otros avances tecnológicos, como los tubos de acero, el sillín con muelles, las piezas de aleación y el cambio de marchas con desviador (patentado en 1895) fueron sucesivamente incorporados a la bicicleta. La fábrica italiana Bianchi fue la primera en producirlas en serie.
Ya a principios del siglo XX (1908), se desarrolló un prototipo plegable que, en su momento, gozó de gran aceptación. Cabe asimismo señalar el importante papel que la bicicleta jugó en las dos guerras mundiales, como vehículo silencioso y discreto, principalmente usado por mensajeros.
Paralelamente a su aplicación práctica como medio de transporte, nacía la competición. No hay acuerdo unánime sobre cuál fue la primera carrera disputada sobre vehículos de dos ruedas: unos sitúan tal evento en 1868 en el parque Saint Cloud de París, donde al parecer fue celebrada una prueba de velocípedos sobre 1.200 metros, ganada por el inglés James Moore, mientras que otros historiadores del tema se refieren a la carrera de 33 kilómetros, entre Florencia y Pistoia -desarrollada en 1870 y que tuvo por vencedor al norteamericano Van Neste- como la auténtica primera prueba competitiva de bicicletas. Posteriormente se implantarían carreras hoy históricas, como la Vuelta al lago Léman (Suiza), iniciada en 1879, o la popularísima París-Roubaix, celebrada por vez primera en 1896. Habría que esperar hasta 1903 para contemplar el primer Tour de Francia, organizado por Henri Desgranges, que había sido primer recordman de la hora en 1893 con 35,325 kilómetros. A la gran ronda francesa le siguieron otras importantes pruebas por etapas como el Giro de Italia (1909), la Volta a Cataluña (1911) y, más tardíamente, la Vuelta Ciclista a España, estrenada en 1935 por iniciativa del periodista Juan Pujol.


CURIOSIDADES
Los ciclistas profesionales son los deportistas que más grande tienen el corazón, seguidos por maratonianos y otros corredores de fondo.
El estadounidense John Howard alcanzó los 245,08 kilómetros por hora sobre una bicicleta en 1985. Howard fue remolcado por un vehículo que al llegar a una velocidad determinada dejó de arrastrarle y siguió delante para cortarle el aire.
Garin ganó el primer Tour de la historia a 25,58 km./hora de media sobre una bicicleta de 16 kilogramos. En el transcurso del Tour de 1992, Indurain rodó a 52 km./hora durante 62 kilómetros.
La bicicleta más larga del mundo mide 22,44 metros, fue construída en 1988 y pilotada por cuatrro ciclistas que recorrieron 264 metros.

 

- Piñón Libre - Revista oficial del Club Ciclista León -