| Ahora
me toca recurrir a la poca experiencia -para algunos de vosotros
demasiada- con respecto a los cicloturistas del resto de España
que yo tengo. Para ellos esto ya es el pan nuestro de cada día...
o año. Este artículo tiene como objetivo principal
el intentar animaros para ver si es posible sacar el randoneur o
maratoniano que algunos lleváis dentro escondido y no lo
sabéis todavía. Para ello vamos a celebrar dos ciclomaratones
esta temporada de 200 y 300 km. haciendo un poco caso de vuestras
peticiones después de la experiencia -un poco de aquella
manera- del 400 del año pasado en Sariegos, donde sólo
me acompañó un más que voluntarioso Sergio
al que aprovecho para dar la enhorabuena, teniendo en cuenta que
apenas llevaba media docena de días andando en bicicleta
por aquellas fechas.
Estos dos ciclomaratones serán puntuables para el Campeonato
de España, a la espera de conseguir la homologación
internacional como Brevets clasificatorias para futuras ediciones.
Insisto, y no dejaré de hacerlo, en aniamros a probar eta
aventura donde todavía se puede practicar el cicloturismo
en estado puro (parando, ayudando a los demás, pensando en
llegar al siguiente control. etc. etc.) y el otro (desbocándome
a poco más de 200 km. para París por creerme sobrado,
y estuve al borde del abandono a 50 km.).
El ciclismo de larga distancia va ganando adeptos año a año,
y me gustaría enormemente que en los próximos dejara
de hablarse de mí como el “único leonés”
en estas aventuras.
Mi amigo Rafael Antón de Torrelavega, que ya cuenta con una
dilatada experiencia en estas lides, suele decir que si cada uno
de nosotros consigue “engañar” a uno nuevo, habremos
conseguido el objetivo, y yo, desde luego, estoy dispuesto a ello;
otra cosa es que lo consiga.
También os puedo asegurar que a la llegada a París
juré por todo lo habido y por haber que no volvería
a una aventura como aquella. Un amigo asturiano me dijo que ese
juramento lo habían hecho ellos la primera vez, y allí
habían estado de nuevo.
Yo, dos años depués, aquí estoy dispuesto a
hacer el Campeonato de España y la Madrid-Gijón-Madrid
(siempre que las lesiones y otras “averías” me
lo permitan). Ojalá en la cena de fin de temporada podamos
brindar todos juntos, primero por haber podido “engañar”
a uno nuevo y después por haber logrado los objetivos. Sería
una bonita forma de terminar la temporada ¿no os parece?
No quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer (no me cansaré
nunca de hacerlo) a un burgalés fenomenal llamado Enrique
y más conocido por “El Indio” el haber esetado
en el lugar oportuno y a la hora oportuna (a 50 km. de París)
para evitar mi abandono en mi primera París-Brest-París,
cuando el corazón quería y la cabeza decía
no va más ( y no sería porque no me lo hubieran advertido),
pero, en fin, también eso forma parte de la aventura y sirve
para próximas ediciones.
Animo a todos una vez más, que no es tan complicado y seguro
que vais a disfrutar del ambiente que se crea en estos grupos. Os
espero los días 9 de abril y 28 de mayo, nos lo vamos a pasar
bien.
Si de aquí a la próxima París-Brest-París
consigo dejar de ser el “único leonés”,
me daré por sastisfecho.
Emilio Fernández Ordóñez
Socio del C.C.L |