Ángel
Arias lleva desde el año 1948 subido a una bicicleta; no
tenía ni 20 años. “Al principio participaba
en las pruebas que se organizaban en León y provincia. En
esas carreras corríamos todos juntos, porque no había
tantos participantes como ahora, aunque luego las clasificaciones
las hacían por categorías”.
Eran tiempos difíciles ”en la posguerra no había
medios, ni bicicletas, ni nada de nada; tenías que trabajar,
trabajar, y trabajar; y si querías entrenar debías
salir a las 6 de la mañana para luego estar a las 9 en el
trabajo, y después, al salir de trabajar, podías volver
a entrenar hasta que la luz lo permitiera”. Y por las noches
entrenábamos en el Paseo de la Condesa, que no había
coches, quedábamos casi todos los días sobre las 7:30
de la tarde y recorríamos un pequeño circuito.
Para hacer este tipo de sacrificio hay que tener una gran afición,
pues estos entrenamientos los hacíamos 3 veces por semana
y era la única manera si querías andar algo. No es
como hoy en día, que en cuanto un chaval destaca un poco
ya tiene quien le lleve en el coche, quien le compre la bicicleta,
quien le dé un equipamiento...
De aquella época conserva algunas amistades: “Algunos
ya no están entre nosotros, pero de aquella época
recuerdo a Julio Jiménez y Esteban Martín, que venían
los dos a correr a León en una moto Rondine; también
algunos asturianos y gente de Valladolid como Mínguez”.
Ha llovido mucho desde entonces y las cosas han cambiado mucho y
para mejor. Ahora los chicos pueden compatibilizar la bici con los
estudios y antes la única posibilidad era la de trabajar.
SU PRIMERA BICICLETA, UNA CANDELA
Sobre su primera bici, recuerda que “en aquella época
era un auténtico lujo tener una bici de carreras. La primera
bici nunca se olvida; yo tenía referencias de una marca que
se llamaba Candela, que se vendía en Madrid; me puse en contacto
con la empresa y me la enviaron. Era una bicicleta de un único
plato y con tres piñones y un cambio, que recibía
ese nombre pero que muchas veces cambiaba solo. Me sentía
orgullosísimo con aquella bicicleta”.
Después de la Candela, por las piernas de Ángel han
pasado mas de diez bicicletas; y ahora esta contentísimo
con su última adquisición una autentica “pata
negra” una Bianchi “full carbón” con componentes
Campagnolo Record, tornillería de titanio, manillar anatómico,
ruedas super ligeras... una verdadera maravilla que no llega ni
a los 7 kilos, cuando la Candela pasaba de los 12.
Sin embargo hay algo que tiene muy claro y es que “los cicloturistas
nunca estamos satisfechos con nuestro equipo y siempre queremos
mejorarlo, siempre queremos más”. Es el consumismo
en el que vivimos hoy en día. Los responsables de mantener
ese consumo somos los propios cicloturistas, que somos los que mantenemos
el crecimiento de las fábricas de bicicletas y de material;
ya que hoy en día cualquier cicloturista que se maneje un
poco tiene una bicicleta de más de 2000 o 3000 €. “
Ves bicicletas entre los cicloturistas que no las tienen ni los
profesionales”.
PERSONALIDAD ACTIVA CON EL CICLOTURISMO “FEDERATIVO”
Arias ha sido federativo prácticamente toda su vida, ha desempeñado
diversos papeles dentro del ciclismo de despacho. Se inició
en el CC. Leónes como Jefe de materiales, fue secretario,
juez árbitro y cronometrador nacional y estuvo en los inicios
del cicloturismo organizado federativamente hablando: “Sería
allá por el 1965 cuando Pedro María Ortíz de
Zúñiga cogió las riendas del cicloturismo nacional,
un sacerdote y arquitecto que hizo varias presas en Portugal, una
bella persona -recuerda Ángel- que hacía lo que podía.
En la Comisión del cicloturismo estuvo bastante tiempo y
su función se centraba en la recogida de las actas de las
marchas de toda España y su puntuación. Esas puntuaciones
servían luego para dar ayudas económicas a los organizadores
según los participantes que acudían. El tiempo ha
pasado y auque hay cosas que han mejorado mucho, hay otras que no.
Antes las licencias se contrataban con la Mutua General Deportiva,
con lo que ofrecía un buen precio. Ahora cada Comunidad negocia
con una aseguradora con lo que no se pueden dar los precios de antes.
Otra de sus facetas también ha sido la de presidente del
Colegio de Árbitros y Cronometradores de Ciclismo de la Federación
de León. “Tuve licencia hasta 1972; era la época
del Kas, Ferrys, La Casera, Fagor, Zor... Arbitré una carrera
muy importante que acudían todos los equipos significativos
de la época; también estuve, como comisario, en unos
campeonatos nacionales que se celebraron en Vigo. La labor de arbitraje
no se hacía con las mismas garantías y facilidades
que ahora, nada de chips, se hacia todo más a ojo”.
Aunque tenían también sus “métodos”
enviaban a espías a los corrillos de los ciclistas en las
llegadas para cotejar las posiciones, por que cada corredor sabe
perfectamente detrás de quien ha llegado. eran otros tiempos
y otra “tecnología”.
También ha sido delegado de equipos de la Federación
Leonesa: “Era uno de los responsable de los equipos leoneses.
con aquella selección acudí a Ibiza, Palma de Mallorca,
San Sebastián... Recuerda una vuelta a Pontevedra en la que
apenas había coches para poder seguir la carrera y la organización
metió a cuatro directores en un mismo coche. Y las peripecias
que había que hacer para dirigir a nuestros equipos y que
nuestros compañeros de viaje no se enteraran de las tácticas.
FUNDADOR DEL SLAC
En mayo de 1972, un grupo de amigos, entre los que se encontraba
Ángel, fundaron la Sociedad Leonesa de Amigos del Cicloturismo
(SLAC), justo al año siguiente de dejar la federación.
Desde su fundación Ángel ejerció la labor de
secretario, siendo el presidente Julian Pellitero hasta el año
1988 cuando Ángel Arias asumió la presidencia hasta
el año 2005, que se ”jubiló”.
Durante los años que estuvo al frente del SLAC fueron muchas
las actividades programadas pero sin lugar a dudas la más
reconocida fue la organización de las “Rutas Leonesas”.
Que nacieron en 1971 como Marcha Cicloturista a Covadonga. Era una
marcha de un día en la que acompañaba la familia en
autocar hasta Covadonga; unos 170 kms., y luego pasábamos
el día allí. Poco a poco fuimos ampliándola,
y dejamos de llamarla Covadonga porque ni siquiera íbamos
allí. De ahí la doble denominación de marcha
internacional y de Rutas Leonesas.
Ángel lamenta que después de 34 ediciones en el 2006
no se pudiera celebrar y como aficionado al cicloturismo desea que
una prueba como esa que reunía a tanta gente, no solo de
España, sino de otros puntos de Europa todos los veranos
en León, no llegue a perderse y se pueda celebrar mas años.
LAS MARCHAS SE HAN CONVERTIDO EN COMPETICIONES
Ángel ha participado en muchas marchas a lo largo de su vida.
Ahora cada vez acude a menos y una de las razones es que “la
mayoría de las marchas se han convertido en competiciones”.
Nos estamos equivocando con el cicloturismo, porque la palabra misma
lo dice: ciclo-turismo”. “Pero si hasta en las salidas
de los domingos es un sálvese quien pueda”.
El espíritu de competición es algo que ha existido
siempre: “yo creo que el cicloturismo nació de ciclistas
frustrados, por lo que la competitividad estará siempre presente.
Sin embargo, creo que el cicloturismo debería dedicarse más
a conocer los recorridos, porque muchas veces lo único que
conoces tras una marcha es la marca de la rueda de la bicicleta
que llevas delante”.
Sin embargo, esa competitividad es comprensible, pues “quien
lleva toda la semana entrenándose, lo que quiere, cuando
llega el fin de semana, es competir y cada vez hay menos cicloturistas
en el sentido estricto de la palabra, gente que quiera disfrutar
con el recorrido y hacer un poco de turismo por las zonas en las
que estás...”
AL FRENTE DEL CICLOTURISMO EN LA FEDERACIÓN DE CASTILLA Y
LEÓN
Ángel es el responsable del cicloturismo en Castilla y León.
Es el encargado del llamado Ciclo-Rutas de Castilla y León
que cumple su novena edición. Sin embargo esta faceta no
satisface del todo a ángel; está descontento porque
no hay colaboración. El cicloturismo que hay en Castilla
y León no es de desplazarse a participar a otras marchas.
Además, los clubes que organizan las puntuables no se implican
lo necesario, en ocasiones les cuesta enviarme los listados de participación.
Y es una pena ya que el calendario de las Ciclo-Rutas tiene marchas
muy interesantes como puede ser la de “Lale Cubino”,
en Bejar, y la de Aguilar de Campoó (Memorial Alberto Fernández)
para gente que quiera retos difíciles y otras mucho mas “suaves”
para otro tipo de cicloturistas. Además todos los años
a finales de año se entregan trofeos a los que mas ciclo
rutas hayan realizado, en la Gala de la Federación de Ciclismo
de Castilla y León.
TIRON DE OREJAS A LA RFEC
Arias no está de acuerdo con la trayectoria federativa en
los últimos tiempos de apoyo a unos pocos privilegiados y
en especial a los que participan en pruebas de larga distancia
En su opinión, la RFEC no debería volcarse en esas
cosas, porque es un porcentaje muy bajo de gente el que se beneficia
y tiene el privilegio de hacer una prueba de ese tipo; no puede
enorgullecerse la federación de algo de lo que solamente
se benefician unos pocos. Hace constar que “ mi crítica
es hacia el apoyo de la RFEC no hacia los que participan en ese
tipo de randonnneur, que aunque a mi me parecen una salvajada, los
que participan en ellas me merecen todo el respeto y admiración
por el sacrificio que ello conlleva “.
Recuerdo que antes había mas alicientes en los clubes porque
“se les subvencionaba en función de l número
de licencias que tramitaban y de marchas que organizaban, con lo
que estaban motivados a conseguir más licencias y más
socios. Ahora esas ayudas ya no existen, y los recursos se destinan
a ayudar a cuatro privilegiados”.
GALARDONES MÁS DESTACADOS, ENTRE OTROS:
-Mención de honor en la Gala del Deporte Leones en 1982
-Placa del Ayuntamiento de León en 1985
-Dirigente mas destacado en la Gala del deporte leones de 1992.
-Insignia de Oro del Club Ciclista Leonés y de Plata del
Berciano.
ANECDOTAS
Ángel recuerda en una carrera que se disputaba en Matallana
había que ir hasta Getino dar la vuelta y volver a Matallana
de Torío, y para saber que habían llegado a Getino
la organización les ponía un sello de caucho en la
pierna y el que llegara a Matallana sin el sello era descalificado.
Otra anécdota curiosa ocurrió en Villablino: iba delante
de la carrera un policía y de repente se para y al llegar
la carrera al preguntarle nos comenta que había un Stop y
por eso paraba, casi “le comen”.
MEJORES Y PEORES MOMENTOS
Al preguntarle por los mejores momentos que ha vivido en el ciclismo,
le resulta imposible ya que han sido muchos los años dedicados
y muchos también las cosas conseguidas, pero quizá
una de las mas importante fue conseguir la Federación de
Ciclismo de León, que supuso un gran paso ya que antes dependía
de la Federación de Salamanca y mas tarde de la Asturiana.
Y de los peores quizás sea el actual con los problemas surgidos
en el SLAC, con la suspensión de las Rutas Leonesas de la
que fue el “alma mater” durante más de 30 años.
Y también tiene un recordatorio para todos los compañeros
y amigos que , infortunadamente, se han quedado en el camino.
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