Pinón
Libre: ¿Cuando ingresó en el club ciclista
leonés?
Julián Pellitero: En el 1956 después
de volver de una prueba de profesionales. León- Villafranca-León.
Al día siguiente ingresé en el Club Ciclista Leonés.
Por las ansias que tenía de la bicicleta, por la ilusión
al ciclismo. En aquella época corrían Delio Rodríguez,
Manuel Rodríguez... Al año siguiente entro en el Club
Ciclista Leonés Angel Arias de la Varga. Durante 4 años
fui presidente del Club y en aquella época se celebraba aquí
una carrera muy importante que saliendo de León pasaba por
Mansilla de las Mulas, Cistierna, Sabero, Puente Villarente y finalizaba
de nuevo en León. Aparte de esa carrera también se
organizaba una prueba en León capital recorriendo las calles:
Ordoño II, Padre Isla, Suero de Quiñones, Paseo de
la Condesa... Era una prueba muy importante también. De aquella
época recuerdo que para organizar la prueba íbamos
Angel Arias (Gelo), Robina (+) y yo en moto parando por los pueblos
donde iba a pasar la prueba pidiendo por los bares y establecimientos
una ayuda económica. En todos los sitios nos apoyaban, pero
donde mas apoyo teníamos era en Sabero; siempre se portaban
muy bien económicamente.
Unos años mas tarde, en el año 1967 se fundó
la Federación Leonesa de Ciclismo, ya que hasta aquella fecha
nos teníamos que valer de la Federación de Salamanca,
siendo el Delegado en León de la Federación el periodista
de el Diario de León “Roherre” y posteriormente
se pasó a depender de la Federación Asturiana. El
equipo que formaba parte de la primera Federación Leonesa
de Ciclismo esta formado por: Angel Arias (Secretario), Tomás
Vega (Presidente), Julián Pellitero (Vicepresidente) y Javier
García (Tesorero). Por aquella época las estrecheces
económicas eran habituales; recuerdo una vez que mandamos
a un equipo a correr a Cuenca y tuve que adelantar 500 pesetas de
aquella época y recuerdo también que hubo que pedir
dinero prestado al Obispo de Cuenca por que se les habían
acabado los fondos. Si bien todo aquel dinero posteriormente se
recuperaba, pero éramos nosotros lo que teníamos que
adelantarlo.
En el año 1972 los que habíamos creado la Federación
Leonesa de Ciclismo fundamos la Sociedad Leonesa Amigos del Cicloturismo
(S.L.A.C.). Este club se fundó con la idea de formar a niños
de categoría de infantiles, se hicieron varios campeonatos
y se formaron a muchos niños. De ahí el dibujo de
una cigüeña en el logotipo del S.L.A.C.: esa cigüeña
representa a los niños que se formaban en el club. También
por otro lado la cigüeña simbolizaba por su forma de
volar lenta y armoniosa, el carácter del cicloturismo alejado
de la competición y disfrutando del uso de la bicicleta
Después de dejar Pellitero la directiva del Club Ciclista
Leonés, tomaron el relevo Tomás Vega, Joaquín
Cano Díez, Norberto San Román, Enrique Vélez
Mendoza, José Luis Gallego, éste último fue
el que empezó a ver el declive del Club Ciclista Leonés;
comenzó su andadura con enormes ganas, montando un bar para
los socios pero no le fueron bien los negocios e incluso repercutió
en un garaje de bicicletas que tenía debajo de la sede del
club. Después el último presidente del Club Ciclista
Leonés fue Quique hasta principios de los años 90
donde se pierde la pista del Club. Una de las anécdotas de
los últimos años del Club Ciclista Leonés fue
el hecho de comprar la asombrosa cantidad de 80 pavos para la celebración
de la popular prueba ciclista de final de temporada. Pellitero recuerda
cómo fue el personalmente a recoger en su camión a
Villaobispo los 80 pavos. Esta idea fue nefasta porque al verse
todos los participantes con “el premio gordo” fue una
prueba muy deslucida ya que no había ninguna emoción
durante la carrera.
Durante su época en la federación, recuerda Pellitrero
que eran otros tiempos y que se mandaba a un grupo de jóvenes
ciclistas a Valladolid a correr en velódromo de la mano de
Joaquín Fernández “Joaco”. A los corredores
del S.L.A.C. se les ayudaba desde el propio club económicamente
para que pudieran representar al Club fuera de León.
Para darse una cuenta de lo que ha cambiado el mundo del ciclismo
en León en los últimos años, Julian Pellitero
saca unos de los cientos de papeles que tiene guardados y comienza
a leer las licencias que se sacaban en el año 1987, y los
datos son sorprendentes: Principiantes de 10 años: 30 licencias;
Alevín: 33; infantiles: 50; cadetes: 58; juveniles: 57; Aficionados
de 2ª: 44; Aficionados de 1ª: 25; Aficionados especiales:
27; Veteranos A: 19; Veteranos B: 12; Veteranos C: 2; Cicloturistas:
357; Féminas juveniles: 5; Féminas aficionado: 4;
Profesionales: 1; Directores deportivos: 5. Total: 729 licencias.
Estas cifras son de envidia pero lo son aún mas la cantidad
de pruebas celebradas:
Infantiles: 20 carreras; Cadetes: 13; Juveniles: 8; Aficionados:
13; Profesionales: 1; féminas: 2; Veteranos: 2 y Sociales:
4
Julian Pellitero también fue el promotor de la primera vuelta
ciclista a León en el año 1990. Organizó las
tres primeras ediciones, hasta que se politizó la prueba
y se retiró de la organización.
Nos comenta también como fue la primera carrera federada
que se organizó en León para los directivos de los
clubes cicloturistas. La carrera estuvo perfectamente organizada
con Guardia Civil, coche de carrera, podium en la meta, y numerosos
premios repartidos por la carretera a su paso por distintos puntos
de la prueba, avituallamiento… la meta estaba colocada en
la carretera del cementerio en Puente Castro, aquella prueba la
ganó Angel Arias, siendo segundo Julian Pellitero. En Castrillo
había un premio que consistía en una botella de ponche
siendo Pellitero el primero en pasar por ahí. El otro punto
caliente de la prueba estaba en el alto del arroyo en la carretera
de Villarroañe siendo Angel Arias el primero en pasar y llevándose
el premio que consistía en una caja de galletas. Después
de la prueba se hizo la entrega de premios. Las mujeres de los participantes
y las hijas habían preparado durante la prueba unos ramos
de achicholas (flor de acacias) y se organizó una gran comida
entre todos los participantes y acompañantes con gente de
Ponferrada, La Bañeza, León..
Julian Pellitero también fue uno de los impulsores del monumento,
tristemente desparecido, al cicloturista. La idea surgió
en una de las salidas de los domingos en la plaza de Renueva frente
a la estación de Feve. Pellitero sugirió que se debería
hacer un monumento al cicloturista en León y que fuera un
símbolo para todos los leoneses. Propusieron la idea al Ayuntamiento
y la respuesta fue afirmativa pero que no podía ser en la
plaza de Renueva porque ese espacio estaba reservado para un busto
de Padre Isla. Y les ofreció cualquier otro lugar de la ciudad,
entre ellos el paseo de la Condesa, lugar en el que tantas pruebas
ciclistas se han disputado. Se pusieron manos a la obra, el Ayuntamiento
dio los permisos para la construcción y pagaba la realización
de la figura del cicloturista en bronce. Pellitero, Angel Arias,
Rufo y Manolín realizaron el agujero para su colocación
y Pellitero donó todo el material para la peana. A la inauguración
vinieron los presidentes de la Federación Española
de ciclismo, el presidente de la Federación Castellano y
Leonesa y Julian Pellitero como presidente de S.L.A.C. Un domingo
cuando regresaban de una de las rutas al pasar sobre la pasarela
del río observaron atónitos como en la orilla del
río estaba tirado el monumento al cicloturista. No dudaron
ni un segundo y se bajaron de la bici y bajaron al río a
sacarlo. Se restauró pero a los pocos días unos vándalos
lo destruyeron quedando al día de hoy únicamente la
peana que donó Julian Pellitero.
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