» Por un carril bici orgánico y un plan de movilidad sostenible
Durante los últimos primeros domingos de cada mes, un grupo de asociaciones encabezadas por Stop Accidentes y entre las que se incluye entre otras en su apoyo el Club Ciclista León convocan una concentración ciclista y peatonal demandando la creación de un CARRIL-BICI ORGÁNICO y la elaboración de un PLAN DE MOVILIDAD SOSTENIBLE para la ciudad de León.

Se realiza una recogida de firmas con el fin de llevar esta cuestión al pleno municipal y las personas que van en bici a la concentración, realizan una acción de "masa crítica" en un recorrido por el centro de la ciudad.
Los convocantes solicitan la creación de un CARRIL-BICI ORGÁNICO que permita conectar el centro de León con los barrios circundantes y su alfoz; así como la potenciación de una red de ITINERARIOS PEATONALES para que los barrios queden comunicados entre si, de modo que se asegure la calidad y seguridad de los desplazamientos a pie y en bicicleta y se fomente esta forma de movilidad no contaminante junto con el desarrollo de un transporte público eficiente, en definitiva un PLAN DE MOVILIDAD SOSTENIBLE EFICIENTE que incluya todas estas iniciativas y otras tan necesarias como la creación centros y residencias para personas mayores o centros de ocio, así como aplicación de medidas para calmar el tráfico y de control de las velocidades máximas autorizadas, etc.
El uso indebido del automóvil nos puede llevar a una situación de congestión que afecta especialmente al transporte público, a la falta de seguridad de otros usuarios de la vía pública como los peatones y los ciclistas, a la pérdida de atractivos comerciales y turísticos, y a la degradación medioambiental en nuestra ciudad. Cada año mueren y resultan gravemente heridos en nuestras calles peatones, ciclistas y automovilistas, víctimas de la violencia vial y de estrategias deficientes de control de tráfico urbano.
Este artículo no es fruto de una visión catastrofista; los datos locales referidos a la movilidad urbana reflejan claramente que León cuentan ya con conflictos ambientales y sociales graves relacionados con su modelo de desplazamientos y, lo que es peor, que su evolución reciente no señala mejoras sustanciales.
Los datos más relevantes de esa situación de crisis se refieren, en primer lugar, al crecimiento del número y longitud de los viajes motorizados urbanos y en especial los realizados en automóvil privado. Cada vez utilizamos más veces y más lejos el coche, con lo que esto supone de incremento del consumo de recursos, la emisión de
contaminantes y gases invernadero y otros problemas ambientales globales.
Ese patrón de desplazamientos deriva en graves problemas de salud pública producidos por la mala calidad del aire, el ruido, la peligrosidad de las calles y, también, en destructivos procesos sociales como la pérdida de autonomía de diversos grupos de población (niños, mayores, personas con discapacidad), el deterioro de la comunicación vecinal o la disolución de la calle como espacio de convivencia.
Pero lo que es más preocupante es que la ordenación urbanística de nuestra ciudad o las tendencias económicas y sociales en marcha empujan en la misma dirección, impulsan la dependencia del automóvil en un proceso de enorme inercia, es decir, en un proceso que tendría un lento y costoso cambio de rumbo. Todo queda cada vez más lejos, más fácil para ir en coche y más difícil para ir andando en bici o en transporte colectivo
Analizando la experiencia leonesa en materia de movilidad urbana se observa que la mayoría de las buenas prácticas están limitadas en su propio planteamiento: les falta cimentación, extensión, profundidad y complementariedad. Suelen carecer de una estrategia urbanística y territorial sobre la que cimentar el cambio de rumbo en el medio y largo plazo; suelen ser reducidas en el ámbito espacial (un barrio, el centro, unas pocas calles); suelen carecer de medidas simultáneas en los diferentes planos de la generación de los desplazamientos (aspectos infraestructurales, culturales, formativos, etc.); y suelen desarrollarse en contradicción con otras medidas relativas a la movilidad que operan en sentido contrario: un paso adelante y dos atrás.
Por todas estas razones pedimos la inmediata elaboración de un PLAN DE MOVILIDAD SOSTENIBLE del que incomprensiblemente carece nuestra ciudad.
Por una ciudad del siglo XXI. Por una ciudad para las personas.

Más información: Antonio Vilar
Delegado de Stop Accidentes en León
Email stopleon@stopaccidentes.org
Tel: 654442325

 
 

 

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